En Kassel existe una iglesia o comunidad religiosa a la que asisto con frecuencia. Se trata de la Neuebrüder Kirche (La iglesia de los Nuevos Hermanos) que pertenece a la tradición Cristiana Luterana. Allí, desde hace más de un año, tengo contacto con el pastor Stefan Nadolny, y a veces también intercambios con la pastora Claudia Barth.
Desde el año pasado Stefan tenía la idea de hacer un Gottesdienst, o misa, o ceremonia religiosa relacionada con América Latina. Yo le propuse el tema de los 10 años del Proceso de Paz entre las FARC-EP y el Gobierno de Colombia. Tuvimos la ceremonia religiosa en ambos idiomas el pasado domingo, 12 de julio del 2026.
Para la ceremonia yo preparé un texto sobre los 10 años de este proceso, que aquí les comparto. El texto fue pensado en su mayoría para un público que no conocía mucho sobre Colombia. Agradezco a Javier Lozano por sus comentarios y sugerencias a versiones previas del texto, que al final tuvo muchos recortes por cuestiones de tiempo durante la ceremonia religiosa.
En el 2026 las colombianas y colombianos conmemoran 10 años de un Acuerdo de Paz que cambió la historia del país. Para quienes no lo conocen, Colombia es un país ubicado en América del Sur que es tres veces más grande que Alemania. En este país habitan cerca de 50 millones de personas.
Desde aproximadamente los años 50, grupos armados de campesinos, o de trabajadores o de estudiantes aparecieron en Colombia. Uno de ellos fue las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fundada en 1964. En sus inicios, fueron un grupo de autodefensa campesina que quería mantener su poder en zonas que habían colonizado. Cuando crecieron en armas, en personas y en poder, se opusieron al Estado central y querían derrocar al gobierno por la fuerza. En su historia, la guerrilla se alió con exportadores de marihuana y cocaína.
Luego de múltiples intentos, y de muchas negociaciones fallidas, el gobierno de Colombia bajo la presidencia de Juan Manuel Santos y las FARC-EP, adelantaron entre el 2012 y el 2016 un proceso de negociación para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera.
Para sentarse a la mesa y negociar, ambas partes tuvieron que reconocer y aceptar que no habían podido vencer al enemigo por la fuerza. Ninguno de los dos bandos podía ganar la guerra. Los más de 50 años de conflicto interno habían dejado más de 8 millones de víctimas, y la meta no solo era terminar con el conflicto sino también poner a esas víctimas en el centro de la negociación y de la reconciliación.
En noviembre del 2016 se firmó el Acuerdo de Paz. Este llegó luego de un plebiscito en el que una ligera mayoría del pueblo de Colombia manifestó su desacuerdo con lo que se había negociado. Muchas personas todavía critican el Acuerdo de Paz, y dicen que ese Acuerdo es el responsable de la situación actual que hoy vive el país. Dicen que la paz se fue de las manos de los colombianos y que ya no nos une el anhelo de paz. Yo considero que no existe una paz perfecta, que solo existe una paz posible, que es profundamente vulnerable. Tan humana como los humanos que la proponen y practican.
Con el Acuerdo de paz, algunos trozos de la verdad que esperan las víctimas, como las madres de MAFAPO (Madres de los Falsos Positivos) que estuvieron aquí en el 2023, han emergido. Por ejemplo, se estima que agentes del Estado cometieron al menos 6.402 asesinatos extrajudiciales entre el 2002 y el 2008 (Jurisdicción Especial para la Paz, 2021a, p.6). Además, la Justicia encontró que las FARC secuestraron a al menos 21.396 personas. Muchas de ellas murieron en cautiverio y nunca más volvieron a ver a sus familias. Las FARC también reclutaron a más de 18.677 niñas y niños para el conflicto armado (Jurisdicción Especial para la Paz, 2025, p.34; Jurisdicción Especial para la Paz, 2021b). Aunque la justicia se ha tardado 10 años, ya existen condenas definitivas y los responsables de estos delitos comenzarán a pagar sus penas alternativas (ver Comunicado 83 y Comunicado 84 del 2026 de la JEP) . Algunas otras personas también involucradas en el conflicto no han querido decir la verdad, y tienen el suficiente poder para no hacerlo y seguir en la impunidad.
El Proceso de Paz también ha necesitado de la disposición a perdonar por parte de las víctimas del conflicto. Muchas de ellas, desgarradas por el dolor de perder a sus familiares, han reclamado justicia, y han perdonado sin olvidar. Sin embargo, no todas las personas en Colombia han mostrado esta disposición. Algunas víctimas no han logrado salir todavía de la rabia para comenzar con la reconciliación.
El próximo 7 de agosto se posesionará Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia. Desde el comienzo de su campaña él criticó al Acuerdo de Paz del 2016. Su llegada genera temor entre quienes han confiado y todavía confían en el Acuerdo. ¿Continuarán los procesos de Justicia Transicional que ya han producido las primeras condenas contra los máximos responsables de los crímenes atroces durante el conflicto interno? ¿Continuarán las búsquedas de los desaparecidos que se intensificaron luego del Acuerdo de Paz? Estas son algunas de las preguntas que se hace actualmente una parte del pueblo colombiano.
Referencias:
Comisión de Esclarecimiento de la Verdad (2022, Julio 11). Cifras de la Comisión de la Verdad presentadas junto con el Informe Final [Comunicado de prensa]. Bogotá D.C.
Jurisdicción Especial para la Paz (2021a, Febrero 12). Auto 033 de 2021. Caso 03. Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado. Bogotá D.C.
Jurisdicción Especial para la Paz. (2021b, agosto 10). JEP establece que al menos 18.677 niños y niñas fueron reclutados por las FARC-EP [Comunicado 086]. Bogotá D.C. Recuperado de https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/La-JEP-establece-que-al-menos-18.667-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-fueron-reclutados-por-las-Farc-EP.aspx
Jurisdicción Especial para la Paz. (2025). Sentencia TP-SeRVR-RC-ST-No.001- 2025. Recuperado de https://relatoria.jep.gov.co//documentos/providencias/4/2/Sentencia_TP-SeRVR-RC-ST-001-2025_16-septiembre-2025.pdf
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