La finalidad de la vida es vivirla intensamente, nacer plenamente, estar plenamente despierto.
Liberarse de las ideas de grandiosidad infantil, para adquirir el convencimiento de nuestras verdaderas aunque limitadas fuerzas;
ser capaz de admitir la paradoja de que cada uno de nosotros es la cosa más importante del universo, y al mismo tiempo no más importante que una mosca o una hoja de hierba.
Ser capaz de amar en la vida y, sin embargo, aceptar la muerte sin terror.
Tolerar la incertidumbre acerca de las cuestiones más importantes con que nos enfrenta la vida, y no obstante tener fe en nuestras ideas y nuestros sentimientos, en cuanto son verdaderamente nuestros.
Ser capaz de estar solo, y al mismo tiempo sentirse identificado con una persona amada, con todos los hermanos de este mundo, con todo lo que vive;
Seguir la voz de la conciencia, esa voz que nos llama, pero no caer en el odio de sí mismo cuando la voz de la conciencia no sea suficientemente fuerte para oírla y seguirla.
La persona mentalmente sana es que la que vive por el amor, la razón y la fé, y que respeta la vida, la suya propia y la de su semejante.
Erich Fromm
Este texto me parece muy valioso para la vida. En varios momentos de la vida me ha ayudado.
Desafortunadamente no he encontrado la versión original (tampoco en alemán). Si la memoria no me falla, lo encontré en «Método fácil y rápido para ser poeta» de Jaime Jaramillo Escobar (disculpen que no recuerde si es en el tomo I o II).